مركز بنتيلي الإعلامي مركز بنتيلي الإعلامي
recent

آخر الأخبار

recent
recent
جاري التحميل ...
recent

Huelga de hambre, la última bala



Isabel Lourenço, 16 de Abril 2017

La huelga de hambre es la última bala en el arma política de cualquier activista en la lucha no violenta. Hay muchos activistas en todo el mundo que han utilizado esta arma para resistir la opresión y alcanzar sus objetivos deseados, no siempre con éxito.
En el contexto de la política internacional los más conocidos son Mahatma Gandhi y Nelson Mandela, pero también el grupo de Bobby Sands (presos políticos del IRA que pagaron con sus vidas) y por ejemplo los más de 1.000 prisioneros kurdos que llevan a cabo una huelga de 62 días en las prisiones turcas.
Los palestinos Ahmad Abu Farah y AnasShadid terminaron en 2016 una huelga de hambre después de 91 días cuando el gobierno israelí aceptó sus exigencias. Sin embargo, hay huelguistas que ya han superado la huelga de 100 días. El hecho de que en el mundo árabe y Asia las huelgas de hambre sean comunes se pierde el impacto y alcance que tienen cuando se llevan a cabo en el mundo occidental.
En el mundo actual las huelgas de hambre se han convertido en un método muy popular, pero pierden su eficacia debido no sólo por la cantidad de huelgas en todo el mundo, sino que también por el hecho de que para ser noticia tienen que ser cada vez más largas.
El número cada vez mayor de presos políticos y el hecho de que los derechos más básicos de los derechos humanos no se respetan en la mayoría de las zonas de conflicto, ni la cuarta Convención de Ginebra se implementa crean una "habituación" de la comunidad internacional que lleva en muchos casos a la aceptación de la injusticia como un mal existente para la que parece que no hay remedio
La huelga de hambre tiene una larga historia política, se combina sensacionalismo con reclamación, pero también minimiza el daño a otras personas que no están directamente involucrados en el conflicto.
La huelga de hambre abierta o indefinidamente solamente es eficaz cuando en realidad se ha cumplido hasta la última consecuencia que es la muerte o la satisfacción de las reclamaciones.
De acuerdo con la profesora Russell, autora de "El hambre: Una historia antinatural", la huelga de hambre se ha convertido en una forma culturalestablecida de buscar justicia en el siglo 20, la profesora advierte que una huelga de hambre necesita el oxígeno de la publicidad, pero el interés disminuirá si la causa en juego no resiste el escrutinio público.
El escrutinio público tiene que identificarse con la reclamación, el autor de la huelga y la justicia de la lucha, algo difícil de lograr cuando se trata de conflictos o culturas desconocidas con las que no se identifica el mundo occidental.
La huelga de hambre sólo tendrá éxito si la presión y la opinión pública apoyan a los huelguistas y atraen la atención de los medios de comunicación. Este fue el caso por ejemplo de la huelga de hambre de la activista y ex-presa política saharaui AminetuHaidar, que mantuvo una huelga de hambre relativamente corta (unos 33 días), pero el sitio elegido un aeropuerto internacional europeo y el hecho de que es una mujer llamó la atención de los medios de comunicación.
48 horas sin comer, forma simbólica de protesta
A veces, los activistas, presos políticos y defensores de los derechos humanos recurren a las 24, 48 o 72 horas sin comida como una protesta simbólica. Estas acciones solo tienen algún tipo de impacto cuando se puede combinar los factores anteriores, la empatía del público por la causa de que se trate y la publicidad en los medios de comunicación que sólo es posible si el local y los huelguistas tienen algún tipo de visibilidad y son conocidos.
En Occidente dejar de comer durante tres días es una forma popular de dieta y limpieza del cuerpo y por lo tanto no se ve como una forma de sufrimiento.
Quien inicia una huelga de hambre, por tanto, debe estar de hecho mentalizado para llevar la misma hasta las últimas consecuencias, tener claro que reclama y a quien reclama y tiene que preparar la huelga desde el punto de vista físico, además también, desde el punto de vista mediático.
Cuando una determinada causa y sus militantes recurren sistemáticamente a la huelga la misma pierde su efectividad y el impacto mediático.
Muchas otras formas de lucha no violenta se han desarrollado y la creatividad de las protestas ha logrado que los medios de comunicación noticien a veces causa menos conocidas.


بقلم : مركز بنتيلي الإعلامي

بقلم : مركز بنتيلي الاعلامي

مـــــركــــز بــنــتــــيــــلــــــي الإعـــلامــــــي .

التعليقات



إذا أعجبك محتوى موقعنا نتمنى البقاء على تواصل دائم ، فقط قم بإدخال بريدك الإلكتروني للإشتراك في بريد الموقع السريع ليصلك جديد الموقع أولاً بأول ، كما يمكنك إرسال رساله بالضغط على الزر المجاور ...

إتصل بنا

عن الموقع

تغريداتي

جميع الحقوق محفوظة

مركز بنتيلي الإعلامي

2017